Amar al prójimo es amar lo más próximo a ti

…Y lo más próximo a ti es lo que estás sintiendo ahora.

Si, en mi afán por perdonar a alguien, me fuerzo a decirle internamente «Te amo», lo que estoy haciendo es aplastar y negar lo que de verdad estoy sintiendo ahora.

Primero, tengo que amar el hecho de que no pueda perdonar eso ahora. Si no puedo perdonar algo ahora, es que hay motivos por los cuales no puedo hacerlo, porque no hay efecto sin causa. Y esos motivos van a ser recogidos por mí. No digo alimentados; digo escuchados, acogidos, abrazados como los niños que son.

Sí, hay niños sufrientes detrás de esos motivos que hacen que hoy no pueda perdonar algo. Y si a ese niño herido le callo la boca diciendo: «Amo a tal persona», el niño sigue sufriendo, y sigue sin ser amado por mí.

Lo primero es acoger a ese niño. Y cuando ese niño se sienta amado, inevitablemente saldrá de mí el dulce fruto del perdón hacia la otra persona, sin ningún esfuerzo. Y precisamente, porque gracias a ella pude por fin escuchar a mi niño y atenderlo, como tanto lo necesitaba.

Amar cada emoción que salga de mí me lleva necesariamente al perdón, a la compasión. Tratar de hacer lo correcto no es el camino que lleva al amor, sino a la perpetuación de una imagen ideal de mí, que le impide al amor abrazarme ahora, tal como soy.

Lorena Miño

(Visited 96 times, 1 visits today)